Cada momento es la verdad
Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del corona #23

08/05/20

Queridos todos,
Todas las restricciones se han levantado en la prefectura de Okayama. En otras prefecturas donde hay grandes ciudades esto no es así, y uno solo puede moverse libremente dentro de cada prefectura.
Todavía hay muchos infectados en el mundo, muchos han muerto con el virus, aunque los números parecen disminuir.
No obstante, no podemos dejar ir nuestra energía porque esto podría aumentar la confusión. Especialmente en las personas que todavía están en una situación de encierro, que necesitan observar el distanciamiento social y que están pasando por tiempos difíciles. Por favor toma tu amplio e inmenso estado de mente como lo más importante.
Vimalakirti estaba siendo visitado por Monjusri Bodhisattva y por 84,000 Bodhisattvas. Vimalakirti había preparado su habitación para que todos pudieran caber, había sacado las cosas de su habitación de nueve metros cuadrados, donde él mismo estaba descansando en la cama. Este es el mismo tamaño de un pequeño cuarto destinado para ceremonia de té al estilo tradicional. En una ceremonia de té no pueden participar muchas personas, sólo unas pocas, para que un delicioso tazón de té pueda ser disfrutado por todos. El anfitrión prepara el espacio y los utensilios para el té de acuerdo a la persona invitada.
Al igual que en la habitación de Vimalakirti, no hay nada extra en un cuarto de té. En el tokonoma se cuelga una caligrafía que tiene escrita la enseñanza del Buddha. En el fogón arde el carbón, dando algo de calor, el agua de la tetera está hirviendo y emite un sonido suave. Un solo botón, a punto de florecer, decora el tokonoma, mientras se puede percibir la deliciosa fragancia del incienso. En vez de hablar de temas sociales, el tazón de té más bien se disfruta en una atmósfera tranquila.
Cuando las personas en la sociedad escuchan esto, puede sonarles extraño. Pero dentro de este entorno, cada persona puede sentir que está viva aquí y ahora, puede experimentar su propia energía vital. Las palabras de la caligrafía brindan un sentido profundo, la flor a punto de abrir muestra la energía vital en su momento más pleno. El aroma del incienso purifica nuestra mente mientras el té humedece nuestra garganta. Aquí es donde estamos completamente vivos. No venimos de ninguna parte ni vamos a ninguna parte. Estamos vivos aquí y ahora.
Cuando Monjusri entró en la habitación de Vimalakirti, dijo: “Realmente tu lugar es espléndido. Cuando entro, no siento que estoy entrando. Cuando te encuentro, no agrego una idea dualista de encontrarme contigo. Todo lo que hay es la experiencia de un inmenso estado de mente". Vimalakirti respondió: "Esta es la sabiduría de Monjusri.”
Este es el despertar en el Zen. No necesitamos imaginar nada especial en nuestra cabeza, sino solo regresar a la simple percepción de la energía vital. Ahí es donde nos sentimos inmensos en mente, nosotros podemos permanecer sencillos interiormente. Eso se llama Zen.
El cuarto destinado para ceremonia de té tiene nueve metros cuadrados, pueden estar hasta seis personas a la vez, pero cuando continúan intercambiando, miles de personas pueden entrar, sin sentirse apretadas. Lo importante es que cada persona experimente esta inmensidad de mente.
Mira a tu alrededor, ¿hay muchas cosas adicionales? ¿Puedes hacer tu propio lugar más sencillo, de modo que, en tu propio espacio, puedas experimentar de manera directa tu propia energía vital? Esto es muy importante.
Cuando nos sentamos en el zendo, sentimos este inmenso espacio alrededor. Y nos sentamos. Podemos sentarnos como si todo el mundo se estuviera acomodando en nuestra mente. No es necesario tener pensamientos complicados sobre cómo no pensar, solo, naturalmente, siéntate en silencio y ve al mundo como tu propia mente. Eso es zazen. Alguien preguntó: "Cuando no pienso durante el zazen, ¿cómo puedo salir de esta experiencia para ayudar a otros?" Esta pregunta solo surge si miras desde un punto de vista mental. La mente purificada de zazen funciona como un espejo al dejar ir los pensamientos extraños. No hay ideas añadidas a lo que reflejamos, a lo que experimentamos siendo nosotros mismos. El zazen no se trata de sentarse y olvidar el dolor del mundo, eso no sería verdadero zazen. Nosotros dejamos ir nuestras ideas preconcebidas y entonces brillamos como un espejo.
Cuando esto sucede, entonces este espejo ve a la persona triste y siente esa tristeza como propia. Una persona alegre nos hace felices, un niño nos hace ser niños. Cuando no nos aferramos a las ideas, nos convertimos en cada momento que experimentamos. Cada momento es la verdad. Ese es el gran valor de zazen.
En nuestra mente, permanecemos inmovibles y nuestras percepciones sensoriales perciben al mundo claramente. Cuando el Buddha vio la estrella de la mañana, se hizo uno con ella, en esta estrella de la mañana, el Buddha experimentó su propia verdad. Hakuin Zenji escuchó la campana de la mañana como su propia verdad. Reiun Osho despertó cuando vio a la flor abriéndose. Cuando no agregamos ideas mentales a la experiencia, cada encuentro se experimenta como la verdad. Así de profundo podemos percibirlo todo.
Este es nuestro zazen. Regresar a este estado de mente libre de juicios e ideas. Un cuarto de té mide nueve metros cuadrados y todo el universo puede instalarse en él. Todos los humanos de este planeta pueden encontrar lugar en él. Cuando lo pensamos mentalmente, no funciona.
Cuando haces samu, tomas la hierba, la piedra, la rama, si las tiras juntas, son basura. Pero si tomas a cada una de ellas por lo que es, puedes darles vida. La hierba se convierte en fertilizante al igual que las hojas caídas. La piedra se puede poner en un lugar donde se lava, la arena puede llenar pequeños agujeros. Si lo miras de esta manera, al final, no te queda nada. Si no ves el valor de cada cosa en particular, entonces terminas con una montaña de basura.
No hay nada de sobra, todo es necesario. Si usamos nuestra sabiduría, así es como nuestra mente inmensa puede ver a través de las cosas. El zazen no se trata de especulaciones estériles, sino de efectivamente llevar esto a la práctica. Devuelve las cosas al lugar donde pertenecen. Así cada cosa se vuelve importante. Esta es la sabiduría de los antepasados que estamos estudiando y desde ahí podemos saber por nosotros mismos cómo actuar en la sociedad. El zazen no es un escenario, encarna el poder para actuar de acuerdo a las necesidades. Así, nuestra vida diaria también se convierte en una expresión de nuestra mente inmensa.

Caligrafía: Sentado-sereno inmovible, por Shodo Harada Roshi
Trad. ZuiHo

Todo depende de nuestros esfuerzos
Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del corona #24

10/05/20
Queridos todos,
Todos los días reviso las noticias sobre la situación del virus corona. Hay países que continúan enfrentando desafíos, en los que el bloqueo continúa. Algunos otros países comienzan a rebelarse y a levantar la voz sobre las políticas de confinamiento. Ciertas fábricas y empresas cerraron, por lo que para muchos empleados la situación económica es difícil de soportar. Un resentimiento profundo está comenzando a surgir. De modo que, unos se enojan mientras que otros se deprimen. Sin embargo, necesitamos esforzarnos en cómo revivir nuestra propia vida.
Cuando estamos en una situación de la cual no podemos escapar, necesitamos sabiduría, pero si se basa en ideas mentales, entonces no produce un estado mental amplio y expansivo. Más bien nuestra respiración se acorta y nos sentimos aún más inseguros. ¿Cómo podemos mantener nuestro equilibrio interno? Esto es lo que necesitamos reflexionar una y otra vez.
¿Cómo podemos reflexionar sobre nosotros mismos? El Zen no está interesado en nada mental, solo en esa experiencia verdadera del momento, en ese instante cuando tomamos una decisión. En ese momento cuando aceptamos o rechazamos, ¿cómo podemos asegurarnos de que estas decisiones provengan de un profundo estado de percepción? Debemos observar esto con cuidado.
Cuando Vimalakirti estaba enfermo fue visitado por el Bodhisattva Monjusri. Vimalakirti dijo: “No parece que has venido, tampoco para cumplir, no hay ideas especiales añadidas a tus acciones. Eres un verdadero estado de mente elevado”. Si nuestro estado de mente se detiene por una situación, nos volvemos pequeños y nos apegamos a ella. No ignoramos la realidad pero, cuando tenemos una visión más amplia, dejamos de abatirnos y de tensionarnos ante esta situación.
Necesitamos observar tranquilamente nuestra propia mente. Monjusri preguntó: "¿Por qué te enfermaste?" - Vimalakirti dijo: “No estoy enfermo. Pero la sociedad está enferma y cuando veo esto, no puedo ignorarlo. Me duele y finalmente, ya que estoy de acuerdo con la sociedad, necesitaba enfermar. No puedo darles la espalda. Ignorarlos no puede ser la verdadera humanidad. Cuando las personas están enfermas, yo también estoy enfermo, pero no me quedo atrapado ahí. No me pongo ansioso por eso."
Monjusri dijo: “¿Por qué no hay nada en tu habitación? Está vacía. Generalmente, habría enfermeras, ayudantes, medicinas, pero aquí no hay nada. ¿Por qué es así?" - Vimalakirti respondió: “Estar vacío es el mundo del Buddha. Esta es nuestra mente original." Vacío significa que no hay nada en el nivel de la forma, sin embargo, en el nivel de la mente, el vacío significa que, aunque exista la forma, no estamos atrapados en esta forma. Si no tenemos nada de forma, nuestra vida diaria puede ser difícil. Y si tenemos demasiado, podemos sentirnos abrumados con tantas cosas. Pero aún si éstas existen, si no las sentimos como nuestras esa es la verdadera esencia de la mente, ese es el estado de mente de la iluminación.
Podemos enfermarnos, nuestra respiración puede ser difícil. Podemos no pensar con claridad, esto en efecto puede suceder. Pero no podemos permanecer atrapados ahí o de lo contrario nos sentiremos aún más atrapados. Necesitamos hacer el esfuerzo diario de tomar todas y cada una de nuestras respiraciones para armonizar otra vez nuestra mente. Mientras nos concentramos en la respiración perdemos la noción de nuestra situación real y podemos refrescar de nuevo nuestro estado de mente.
No es fácil hacer esto, ahora han pasado muchos días en los que tenemos que soportar restricciones, por lo que todos y cada uno de los días tenemos que hacer esfuerzos nuevamente, no podemos detener nuestros esfuerzos para asentarnos dentro. A partir de ahí podemos refrescar nuestra energía. Todo depende de nuestros esfuerzos.
Vimalakirti nos está enseñando que la realidad es la situación en la que nos encontramos. Pero si agregamos ansiedad y preocupación, si agregamos confusión, perdemos nuestra esencia aún más rápido. No es así como mejor funciona. La situación no cambia, entonces necesitamos profundizar nuestra esencia, respirar en nuestro tanden, hacer esfuerzos para concentrarnos, en medio de los desafíos esta esencia responde y aparece. No podemos dejarnos llevar por el letargo.
Vimalakirti dijo que el vacío es lo que somos desde el origen. Y tendremos una reacción a la situación en la que nos encontramos, pero si nuestra concentración es fuerte y profunda, entonces en esta misma situación la experiencia cambia por completo.
En el zendo, una persona con verdadera esencia, puede usar cada momento de su mente para profundizar aún más. Sin una esencia clara, la mente viajará al pasado y al futuro, a muchos acontecimientos. En el mismo zendo puede estar sentada una mente ocupada al lado de alguien que es serio y profundo en esencia.
No podemos dejar que la información del exterior devore nuestra esencia. Necesitamos utilizar cada momento de nuestra mente, comprenderlo claramente, sin pensar en el mañana, solo tomar el aliento del momento mientras estamos en una situación incierta, no tenemos tiempo libre para pensar en lo que podría suceder. Pero podemos atraer nuestra energía vital en este momento. Depende de nuestros esfuerzos, podemos dar prueba de ello. Por favor, en estos tiempos verifica cuidadosamente si tus esfuerzos tienen o no verdadera esencia. Cada persona necesita reflexionar sobre esto.
Caligrafía: “La mente vacía es mi maestro”, por Shodo Harada Roshi
Trad. ZuiHo

La inmensidad de la energía vital continuará incluso mañana. 

 

Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del corona #25

 

 

Queridos todos,

¿Están trabajando duro? 

Nosotros hacemos sesshin diariamente, nos sentamos al menos 8 horas al día; hacemos samu durante el día y zazen continuo durante la mañana y la noche. Por supuesto durante Osesshin nos sentamos 12 horas al día, tenemos teisho (enseñanza) y zazen. Cada mes hay un Osesshin y dos o tres kosesshin. Cerca de tres semanas al mes estamos en sesshin. Especialmente ahora todos pueden entrar profundamente en su entrenamiento.

Ahora que las temperaturas están subiendo y es casi verano, la tasa de infección disminuirá. Lo más probable es que cada país enfrente una situación más relajada. Tal vez este otoño e invierno volvamos a tener virus. Esta no es una situación coyuntural, tenemos que mirar hacia adelante sobre cómo lidiar de la mejor manera con los desafíos que enfrentamos.

Mantener nuestra salud en nuestro entorno es nuestra responsabilidad. Nuestro país ha emitido estas reglamentaciones, pero no son ellas las que nos hacen estar vivos, no obstante, podemos aprender cómo humanos a percibir con una visión más amplia. 

 

El Buddha dijo:

“Somos lo que pensamos, convirtiéndonos en aquello que hemos estado pensando. Como la rueda que sigue al buey que tira del carruaje, la tristeza sigue a un pensamiento oscuro. Somos lo que pensamos, convirtiéndonos en aquello que hemos estado pensando. Como una sombra que nunca se aparta, la felicidad sigue a un pensamiento puro”.

 

Tenemos este cuerpo en esta realidad. Este cuerpo recibe las condiciones de su entorno. A veces puede ser difícil saber cómo continuar. Aun así, nuestra vida continúa, nace una nueva vida, existe y, finalmente, desaparece de nuevo. Esta es la apariencia de nuestra vida. Pero nuestra vida no existe solo para una generación, desde el nacimiento de este planeta ha recibido el influjo del universo. La vida surgió, los humanos evolucionaron y fueron capaces de seguir puliendo su sabiduría al tiempo que se adaptaban a cada nueva situación. Aquí es donde nos encontramos ahora, un nuevo mundo tiene que abrirse.

Si observamos esto, no estamos vivos solo mientras tenemos este cuerpo físico, la sabiduría de nuestros antepasados está viva dentro de nosotros. Este debe ser nuestro enfoque, el enfoque que nosotros mismos debemos pulir. Esto es lo que el Buddha nos está enseñando con las palabras de arriba.

No podemos ahogarnos en esta situación, sino penetrar el pasado a través del presente hacia el futuro, con una mente brillante, clara y abierta. Aquí es donde debemos colocar nuestra fe. En los viejos tiempos teníamos a Dios, a Buddha, ahora más bien todos los humanos podemos abrir los ojos y ver esta realidad. Cuando recibimos el apoyo de las personas cercanas a nosotros, entendemos que solo con una gran mente sabia podemos producir una revolución. 

Esto es lo que dijo el Buddha: hacemos zazen con este significado, sin esperar que el zazen nos libere, cuando nuestra mente se calma, nos convertimos en esta mente que penetra los tres tiempos y que puede ir más allá del tiempo. No se trata de nuestra propia felicidad, si incluimos a todos, podemos ver cómo debemos vivir, esta es nuestra lección de estos días.

Necesitamos tomar el momento actual y los próximos años para seguir abriendo nuestra mente, para verdaderamente despertar a nuestra mente original. Toma la sabiduría de los antepasados y úsala directamente para tu propia vida, ¿qué significan realmente estas enseñanzas en tu vida? Tenemos que reflexionar sobre esto.

El virus corona no es la única razón por la que las personas se enferman. Hay muchas otras razones, necesitamos apoyar a las personas enfermas y estar a su disposición de la mejor manera posible. De lo contrario somos seres humanos irresponsables.

Vimalakirti nos enseña cómo podemos apoyar a una persona enferma. Monjusri dijo: "Estás enfermo, venimos a saludarte, pero lo que necesitamos es escuchar tu sabiduría, ¿cómo podemos verdaderamente visitar a alguien que está enfermo?" Vimalakirti respondió: “Nunca sabemos qué pasará después en este mundo, nunca sabemos qué pasará después con nuestro cuerpo. Este mundo está en constante cambio, nosotros estamos en constante cambio, no podemos vivir para siempre, en algún momento necesitamos morir.”

Esto no puede ignorarse. Estamos sanos y debemos estar agradecidos por ello. También debemos prepararnos para morir en algún momento. Cuando saludamos a alguien que está enfermo, tenemos que ser una mente amplia. En ese momento, no podemos hablar de cosas sin sentido."

Este amplio estado de mente es lo que podemos compartir con la persona enferma, dándole una idea de la inmensidad de esta energía vital, que continuará incluso mañana. Este gran estado de mente es lo que podemos dar al otro. Como una posibilidad. Tal como el Buddha enseño las cuatro nobles verdades, así es nuestra vida. Esta vida es sufrimiento, despierta a este hecho. No te quedes solo con la alegría, sino con la vida de manera que te mantengas asentado, es ahí donde debemos hacer esfuerzos. Despierta al hecho de que la vida es sufrimiento. Así es nuestra vida. Y entonces, la más pequeña alegría es algo por lo que podemos estar increíblemente agradecidos. No necesitamos intentar escapar del sufrimiento, más bien mientras estemos sufriendo, ¿cómo debemos vernos a nosotros mismos? ¿Cómo podemos mantener la fe en nosotros mismos? ¿Cómo podemos tener esperanza? Esto es lo que nos lleva a la sabiduría.

Nos encontramos con muchas situaciones diferentes, aún si tenemos una idea de lo que somos no nos ayuda mucho. Más bien miremos que existimos gracias a todos los que nos rodean y nos apoyan, de ahí surge el agradecimiento. Entonces, nuestro estado mental se amplía y naturalmente queremos llegar a los demás y apoyar a los demás.

Por favor extiende esta mano a los demás para que también puedan liberarse. Por supuesto, que surgen todo tipo de pensamientos. Pero estos se refieren solo al mundo material y están en constante cambio. Aquí es donde podemos usar nuestra sabiduría, nuestro ojo en serenidad, aquí no hay necesidad de apresurarse, solo tomemos esta sabiduría como lo más precioso. Con esta sabiduría puedes verdaderamente ir a saludar y visitar a otra persona. No des a los demás preocupaciones o esperanzas sin sentido, más bien dales una profunda sabiduría sobre la vida, así es como podemos apoyarnos unos a otros. Vimalakirti nos está enseñando que no podemos perder de vista este estado mental cuando visitamos a otra persona.

 

Caligrafía: “Oh, Gran mente que lo abraza todo”por Shodo Harada Roshi.

Traducción Zuiho Martha Bañuelos

Necesitamos tener una mente inmensa y no solo ver nuestra propia vida. 

 

Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del corona #26

 

Queridos todos, 

Algunos dicen que el próximo año podría haber una vacuna y que solo hasta la primavera de 2022 la pandemia se habrá calmado. Si las restricciones se levantan demasiado pronto, podrían aparecer nuevos casos. Es posible que algunas personas infectadas no presenten síntomas y podrían infectar a otras. Necesitamos reflexionar sobre nuestra sabiduría, si nos enfermamos, cómo podemos manejar esta situación de la mejor manera posible. 

En nuestro entrenamiento, para nosotros esto significa que necesitamos tener paciencia. No se trata solo de ayer y de hoy, sino de la necesidad de continuar nuestros esfuerzos. Necesitamos ver cómo podemos vivir realmente en situaciones difíciles. Recibimos la sabiduría de Vimalakirti. 

Vimalakirti dice: “porque la sociedad está enferma, por eso me enfermo. Necesitamos tener una mente inmensa y no solo ver nuestra propia vida". Vimalakirti nos enseñó cómo podemos visitar y apoyar a alguien que está enfermo. Ahora, ¿qué pasa si nosotros mismos nos enfermamos? Esto es lo que Vimalakirti nos enseña ahora. 

Monjusri visita Vimalakirti, ambos encuentran al otro con una mente luminosa, así que es difícil saber quién es la persona enferma. Cuando nos enfermamos, nos deprimimos fácilmente, no podemos salir y dependemos del apoyo de otros. Sentimos esto como una pesada carga. Sin embargo, Vimalakirti ni siquiera parece estar enfermo. El estado de su mente es brillante y claro, y la persona que lo visita no siente presión alguna.

Monjusri le pregunta: “Estás enfermo, pero no pareces enfermo. ¿Cómo te está yendo? Vimalakirti responde: “Si la enfermedad nos atrapa y caemos enfermos, eso se convierte en un gran peso para nosotros. Por supuesto, estoy realmente enfermo. Tengo síntomas de enfermedad. No obstante, lo que realmente nos enferma son esos apegos, recuerdos y rencores que acarreamos del pasado. Y sentimos la presión cuando éstos surgen. Es por esa falta de claridad del pasado, que sentimos esa pesadez”.

Estos no son pensamientos extraños, sin embargo, colorean nuestra experiencia del momento. No podemos detenernos por ellos. El cuerpo físico que hemos recibido de nuestros padres puede enfermarse, y como nos identificamos con este cuerpo, creamos nuestra propia pesadez. Por supuesto, podemos enfermarnos, pero no es solo nuestro cuerpo el que siente la enfermedad, es principalmente nuestra mente la que siente la enfermedad.

Ikkyu Zenji, al momento de su muerte, ofreció este poema:

"El cuerpo que me prestaron, hoy lo devuelvo".

Debido a que solo vemos el cuerpo físico, no somos conscientes de la gran mente que usa este cuerpo. Por supuesto, no queremos enfermarnos, sin embargo, al pasar por la experiencia de la enfermedad, necesitamos atraer la sabiduría que nos ayude a superar esta experiencia física. No podemos quedarnos atrapados en nuestro cuerpo solamente, esto sería un gran error.

Es importante que no nos sintamos atrapados en nuestro cuerpo enfermo, de lo contrario creamos una enfermedad aún mayor que la física. Esto es a lo que debemos despertar. Podemos sentirnos mal, tener dolor, tener dificultad para respirar, no tener apetito ni sentido del olfato, pero no podemos dejar que nuestra mente se ahogue en esta experiencia.

El poeta Masaoka Shiki, quien vivió en Japón hace más de100 años y practicó zazen desde muy joven, dijo que el Zen se trataba de estar preparado para morir en cualquier momento, pero más tarde en su vida, cuando estaba enfermo, cuando no sabía cuánto tiempo viviría, dijo que el Zen no se trata de estar preparado para morir en cualquier momento, sino que el Zen consiste en recibir esta energía vital de nuevo cada momento, recibir la energía para vivir.

Masaoka miró claramente su propia enfermedad, y cuando se acercaba el final llamó a sus alumnos y les ofreció este poema:

"La flor de Hejima está floreciendo

La flema está llenando mi garganta

¿Es este el Buddha?”

 

Hejima es una flor de colores amarillos que florece en junio, debe haber estado por todas partes en esa temporada cuando Masaoka, enfermo de tuberculosis, estaba listo para enfrentar su último momento. El dolor debe haber sido enorme, entretanto, los estudiantes reunidos alrededor sólo querían dar un poco de alivio a su maestro. En esta situación incierta, pronunció las dos primeras líneas del poema, luego, de nuevo luchaba para conseguir un poco de aire, los estudiantes tenían lágrimas corriendo por sus mejillas. Ellos querían tomar el dolor para sí mismos. Se sentaron en silencio junto a su cama, esperando, cuando Masaoka Shiki ofreció la última línea del poema: ¿Es este el Buddha?

Se dice que alguien que muere se convierte en un buddha, pero también se llama buddha a alguien que ha despertado.  Masaoka ofreció este poema, su respiración debe haber sido difícil, cuando la flema llenaba su garganta, ese fue su último momento. Él habla de sí mismo como si se estuviera mirando desde lo más alto. Se trata de sí mismo, aun así, su estado mental es tranquilo y lleno de sabiduría.

Eso es lo que dice Vimalakirti, que no podemos quedarnos atrapados en nuestro cuerpo, que no podemos ahogarnos en nuestro sufrimiento, si bajamos entonces estamos al final. Así no es como debería ser. Desde un nivel elevado podemos reflexionar sobre nuestro estado de mente, podemos revisar nuestro estado de mente. Es la mente la que usa este cuerpo, la mente no está atrapada en este cuerpo. Necesita apartarse de este cuerpo en algún punto, entonces podemos despertar a nuestra verdadera naturaleza y compartir esta experiencia con muchos.

Puedo estar sufriendo, pero hay otros que sufren aún más. Si hay una posibilidad, me gustaría usar mi vida para ayudar a otros, para apoyar a otros. Vimalakirti nos está enseñando que debemos ver esto como algo importante en nuestra vida.

Traducción. ZuiHo 

Donde quiera que te encuentres, mantén tu trabajo y profundiza tu estado de mente. 

Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del Corona #27

 

Queridos todos, 

Ya estamos a mediados de mayo. ¿Están cuidando bien su esencia? En Sogenji estamos en Osesshin, 28 personas están aquí en entrenamiento. Sentados en zazen 12 horas diariamente. Vienen a zazen cuatro veces cada día y a teisho (enseñanza), todo esto apoya la profundización de su práctica.

No obstante que en la prefectura de Okayama se han levantado todas las restricciones, las personas que están en entrenamiento no abandonan el monasterio, ahora llevan ya tres meses adentro. La situación actual es como un sesshin constante. El tiempo de Corona es un tiempo complicado, sin embargo, se puede ver claramente la esencia de las personas que entrenan, y es una oportunidad para profundizar aún más. La esencia crece y hay muchos que, en su zazen, pueden experimentar que pueden beber de un solo trago su cuerpo, el zendo y el universo entero. No es fácil tener esta experiencia.

Este momento es de gran apoyo para las personas en entrenamiento. Los antepasados nos dejaron su sabiduría, la estudiamos y la utilizamos para soltar toda ansiedad durante estos tiempos inestables. Así profundizamos, utilizando la guía de los antepasados.

¿Cómo podemos visitar a alguien que está enfermo? ¿Cómo podemos lidiar con nosotros si caemos enfermos? Estos son los puntos que hemos estado viendo. La enfermedad muestra que el pasado, el presente y el futuro afectan nuestro ser. Pero si logramos trascender el cuerpo, entonces nada nos detendrá y no habrá más confusión. Estas palabras como teoría no nos sirven de mucho, más bien lo que necesitamos es explorar esta experiencia por nosotros mismos.  

Vimalakirti nos enseña lo importante que es profundizar. Podemos experimentar esto verdaderamente, usando koans, usando sussokan, profundizando verdaderamente en nuestro Zazen. Para esto necesitamos dejar de lado toda esa información que está alrededor, de lo contrario no podemos profundizar. Cuando hacemos zazen nos convertimos en zazen, cuando hacemos samu nos convertimos en samu. No pueden entrar pensamientos innecesarios. De este modo llegamos a estar completos y entrenados internamente, con cada respiración, con cada momento mental nos convertimos en uno con el koan. Esta esencia se vuelve real y puede probarse.

Incluso si no tenemos habilidad en este tipo de práctica, Hakuin nos enseña el método Naikan (introspección):

"Este campo de elixir, ubicado en el mar de energía vital, la parte baja de la espalda y las piernas, las plantas de los pies -

Todo es mi rostro verdadero y original.

¿Cómo puede esa cara original tener agujeros en la nariz?

Este campo de elixir, ubicado en el mar de energía vital, la parte baja de la espalda y las piernas, las plantas de los pies -

Todo es el hogar y el lugar natural de mi ser original.

¿Qué noticias o informes podrían venir de ese lugar natural?

Este campo de elixir, ubicado en el mar de energía vital, la parte baja de la espalda y las piernas, las plantas de los pies -

Todo es la tierra pura de mi propia mente.

¿Cómo podrían existir los esplendores de esa tierra pura separados de mi mente?

Este campo de elixir, ubicado en el mar de energía vital -

Todo es el Buda Amida de mi propio ser.

¿Cómo podría Amida Buddha predicar el Dharma separado de ese ser? "

 

Utilizamos estas palabras, dejamos que nuestra conciencia se asiente dentro. No abrimos espacio entre un momento y otro, no hacemos ni un hueco, y permitimos que la esencia se profundice, como al inflar un globo. Así de plenos nos sentimos. Y con esto, todos los pensamientos e imaginaciones que llenan nuestra mente durante nuestra vida diaria, se han ido, todo ha desaparecido. Y nos enfrentamos sólo a la realidad aquí mismo, bajo nuestros pies. Percibimos solo la realidad de este momento.

 

Una vez que nos asentamos a este grado, somos como un globo inflado. Nuestra conciencia se vuelve aguda y clara. Entonces, el simple toque de la punta de una aguja hará que explote el globo. No pueden entrar pensamientos innecesarios porque de tal manera la energía está completa y entrenada.

Esta experiencia es posible en un monasterio, pero también en la sociedad si continuamos nuestros esfuerzos. Generalmente nuestra mente se agota siguiendo el curso de todas las percepciones sensoriales, pero cuando regresamos hacia adentro, de nuevo podemos verdaderamente percibir nuestra energía original.

Un sesshin es para esta experiencia verdadera. En Sogenji, en la hora dorada nosotros nos sentamos durante hora y media. No solo 25 minutos porque esto realmente no nos ayuda a profundizar cuando nuestra conciencia todavía anda deambulando. Cuando nuestro zazen se asienta, se experimenta una gran energía, y entonces las preocupaciones y la ansiedad se disipan. Esto otra vez nos da confianza sin importar qué desafío podríamos enfrentar. La verdadera confianza solo surge de una experiencia verdadera.

Por favor, donde quiera que te encuentres, mantén tu trabajo y profundiza tu estado de mente. Este es mi gran deseo.

Traducción: ZuiHo

Naturalmente seguimos el camino universal. 

 

Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del Corona #28

 

Queridos todos,

 

Ryokan dice:

“Sin intención, la flor atrae a la mariposa.

Sin intención, la mariposa se acerca a la flor.

No conozco al otro

El otro no me conoce.

Seguimos naturalmente el camino universal

Cuando nos encontramos, lo hacemos sin intención."

 

“La flor no invita a la mariposa, pero cuando florece las mariposas llegan. ¿La mariposa vuela para saludar a la flor? Cuando las mariposas vuelan, es cuando florecen las flores. No conozco a los otros, los otros no me conocen a mí”.

Este poema tiene un sentido profundo. La mariposa y la flor no tenían la intención de conocerse, pero ¿cómo sucedió? Se encuentran. Las estaciones cambian, el karma produce conexiones con otros humanos, a esto puede llamársele: conexión kármica de mente vacía.

La mente vacía es un estado de mente cuando no tenemos un plan para hacer una determinada cosa y aun así surge nuestro empeño.

Muchas personas están infectadas por el virus, esto es muy triste, pero muchas personas se han recuperado. No queremos caer en tal situación, sin embargo, puede suceder. Depende de nuestro estado de mente si lo vemos como bueno o como malo.

Podemos estar en un tren, las personas están sentadas a nuestro lado, el paisaje cambia constantemente, ¿por qué esta persona está sentada a mi lado? ¿Por qué esta otra persona está parada frente a mí? No nos conocemos, si lo pensamos, es bastante extraño. Puede que esté predestinado por la ley de un Dios imaginario, sin embargo, en Zen no hay un Dios imaginado. Aquí Ryokan lo aclara, en Zen este dios imaginario se llama ley de la conexión kármica.

Nuestros encuentros no son creados solo por un dios. Para nuestro encuentro hay una causa que está conectada por hilos invisibles al resultado. Ryokan dice, “naturalmente seguimos el camino universal”. Ryokan no lo deja en un encuentro que llega curiosamente, solo dice que depende de nuestras conexiones kármicas.

En Europa, a la entrada de un pueblo dice:

“Brinda al viajero un lugar para descansar, al visitante una sonrisa y para el que se va deseamos felicidad”. Oramos por el bien de aquellos que necesitan partir. Tenemos una oportunidad preciosa que encontramos, y cómo nosotros damos vida y transmitimos nuestra sabiduría a nuestros encuentros es algo en lo que siempre debemos poner una fina atención.

 

Traducción: ZuiHo

Este otoño, ya sea que haya lluvia o tormenta, sigo recogiendo la maleza hoy. 

 

Orientación de Shodo Harada Roshi en tiempos del Corona #29

 

Queridos todos,

Hoy es 21 de mayo, tuvimos un sesshin con 27 personas, por un tiempo dejamos de lado toda la información del Corona. En dos días iniciaremos nuestro próximo sesshin, las personas en entrenamiento utilizarán el tiempo intermedio para mirar alrededor y ver la situación.

El confinamiento se está levantando en muchos países, muchas ciudades han dado pasos adelante. Sin embargo, los datos muestran que muchas personas aún siguen contagiadas y que aún muchas personas están muriendo.

En mi armario acabo de encontrar un DVD de hace 15 años, que contiene un documental realizado por la BBC. Revisé este DVD para mi propio estudio, y me sorprendió ver que en este documental de hace 15 años se describe exactamente la situación que está ocurriendo ahora.

Toda la información muestra que, en aquel momento, se tenía la seguridad de que esto sucedería. Todo esto lo sabían ya los expertos, los políticos y los economistas. Aunque no había sucedido, ya se había advertido que esto generaría gran angustia a todas las personas. En el pasado hemos atravesado por muchas pandemias, recordando esos tiempos, durante la fiebre española, por ejemplo, murieron muchas personas. Hoy en día tenemos la suerte de que la medicina se haya desarrollado y que pueda hasta cierto punto ayudar a las personas que se han contagiado.

Los expertos dicen que los humanos se desarrollaron y evolucionaron al mismo tiempo que luchaban contra los virus. Nuestra evolución estuvo impulsada por los virus que nos afectan. Gracias a estos virus, nos desarrollamos. Un virus no es un enemigo, más bien genera nuestra fuerza vital. Tenemos deseos y necesidades que satisfacer, esta es nuestra base, no hacemos cosas sin sentido, pero nosotros mismos provocamos confusión.

Por eso, mientras tratamos de dar un paso adelante, debemos ser responsables, no podemos solo perseguir nuestros deseos y nuestra satisfacción personal. Ahora esto es importante para toda la humanidad. Ahora entendemos que podemos desarrollarnos como humanos y crear una sociedad donde logremos ayudarnos unos a otros. ¿Cómo es esto posible? Debemos enfocarnos en esto.

En el budismo se dice: Si quieres conocer el pasado, mira el presente. Si quieres conocer el futuro, mira el rostro del presente. Esta es la enseñanza del budismo Mahayana de que todo se basa en causa y efecto.

En sus orígenes los humanos pelearon entre sí, a medida que pasó el tiempo, creamos una comunidad que desarrolló más y más valores sociales, incluso para apoyar a los débiles en el sistema. La situación que vemos ahora no podría haber sido imaginada por nadie, solo vivíamos de acuerdo con nuestros deseos. Ahora el virus corona nos está enseñando que necesitamos cooperar, que necesitamos ayudarnos unos a otros. Esto es lo que está justo frente a nuestra cara.

Ahora, los países deben ver claramente cómo pueden continuar, creando organismos para apoyar a sus poblaciones en este momento, de modo que pueda apoyarse el deseo de vivir de cada persona. Nunca tuvimos una situación como esta y exige un gran esfuerzo de todos nosotros.

Aquellas personas que han quedado desempleadas porque su empresa se declaró en quiebra, que no saben cómo continuar sin ningún ingreso, necesitan nuestro apoyo ahora. Esta es nuestra actualidad. El virus corona es nuestro enemigo, pero también es la fuente para poder evolucionar en el momento actual. Hemos estado fragmentándonos en muchas clases y países diferentes, pero ahora necesitamos apoyarnos unos a otros, esta es ahora nuestra lección.

Podemos revisarnos a nosotros mismos, no solo seguir adelante sino comprobando por nosotros mismos cómo podemos abrir nuestro ojo de la sabiduría, este esfuerzo es necesario.

En el budismo Mahayana el misterioso no dos. El yo y el otro no están separados, no son dos. Este mundo y yo somos uno, pasado y presente y futuro están unidos, no separados.

En los sutras el Dhammapada enseña la ley de causa y efecto tomando como muestra a una flor de loto. La flor de loto no crece en las aguas puras de la montaña. El loto solo crece del barro y desde allí florece. Mientras se levanta del lodo, la flor y las hojas son hermosas y no tienen el más mínimo pedazo de tierra o lodo pegado a ellas. Este es el misterioso no dos.

Sin huir de los desafíos, de una situación difícil y de un país, sino tomando toda su fuerza, cada persona puede hacer que su flor se abra. No solo como una idea mental, en nuestras manos, en nuestros pies, en nuestros esfuerzos necesitamos encontrar la verdad. Estos esfuerzos no pueden detenerse.

Este otoño, ya sea que haya lluvia o tormenta, sigo recogiendo la maleza hoy.

Ya sea que haya ganancia o pérdida, alegría o tristeza, esto no es a lo que debemos atender, sino a cómo podemos vivir de una manera correcta. Eso es lo que necesitamos considerar, de lo contrario, la esperanza de algo mejor en el futuro se convierte en algo imaginado. Esta no sería una forma saludable de vivir.

Aprendemos de ayer, tenemos esperanza para mañana y caminamos cada paso fuertemente conectados a la tierra ahora. Cada persona necesita reflexionar sobre el valor de su vida. Una semilla de grano fue el comienzo, produciendo incontables granos. Del mismo modo, tenemos nuestro karma del pasado y, de acuerdo con nuestro deseo para el futuro, podemos producir el resultado que esperábamos.

El dolor, el sufrimiento, la ansiedad, la soledad de cada persona no pueden ahogarnos, al dar cada paso con toda la energía vital que tenemos, se abre un nuevo camino. Este es mi gran deseo para todos.

Caligrafía: “Se el experto a dónde quiera que vayas“. 

Traducción: ZuiHo